Cuaderno de campo
La historia del Diplodocus
El Diplodocus era larguísimo pero relativamente ligero para su tamaño. Su cola, muy fina al final, pudo chasquear como un látigo.
Una réplica de su esqueleto, apodada "Dippy", se regaló a museos de todo el mundo a principios del siglo XX; una de ellas está en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.
Tenía dientes como lápices en la parte delantera de la boca para arrancar hojas.
¿Sabías que…?
- Hay una réplica de su esqueleto en Madrid.
- Su cola tenía unas 80 vértebras.
- Sus dientes se renovaban cada pocas semanas.







